La materia Educación Física continúa la línea trazada en
la etapa anterior, progresando y profundizando en aprendizajes que
proporcionen al alumnado conocimientos y destrezas, que propicien la
adquisición de competencias relacionadas con la planificación de su propia
actividad y favorezcan su desarrollo personal. La competencia motriz
seguirá siendo clave en el desarrollo de la materia y se orientará
principalmente ahora a dotar al alumnado de estrategias que favorezcan la
autonomía, la autogestión y los recursos básicos para poder alcanzar un
estilo de vida activo y saludable. La Educación Física tiene que plantear
propuestas enfocadas al desarrollo de todas las capacidades implicadas:
unas específicas del ámbito motor, como es el caso de los factores de la
condición física y las capacidades coordinativas, otras de carácter
metodológico o transversal, como organizar y programar, todo ello sin
olvidar prestar atención a las capacidades cognitivas, emocionales y
sociales. La evolución de la actividad física y deportiva, y su creciente
arraigo social, suponen un marco inmejorable para la creación de hábitos
estables en el alumnado de esta etapa. La Educación Física debe abrirse a
estos cambios sociales promoviendo formas de relación y participación con
esas manifestaciones. Así, en la etapa de Bachillerato seguirán cobrando
especial importancia los aprendizajes relativos a diferentes y variadas
actividades físicas relacionadas con la salud, la práctica motriz general
y el perfeccionamiento deportivo en modalidades individuales, de
adversario y colectivas, el reforzamiento de las capacidades coordinativas
integradas, y el conocimiento de nuevas formas y estilos de vida
saludables (ejercicio, dieta, prevención de lesiones y patologías, etc.).
Se tomará siempre como referencia la profundización en el conocimiento del
propio cuerpo y el movimiento expresivo, además del patrimonio inagotable
de espacios y escenarios para la práctica que la propia comunidad autónoma
del Principado de Asturias ofrece como contexto de trabajo en la
naturaleza, y también, en materia patrimonial de tradición de juegos y
deportes populares. El deporte, definido en todas sus acepciones, y la
práctica deportiva en general, se entienden hoy en día como fenómenos
sociales que supondrán un aspecto cultural imprescindible para la
formación del alumnado de Bachillerato tanto en la faceta de espectador,
como y sobre todo, en la de protagonista activo del mismo. Para el logro
de todo ello se integrarán conocimientos, habilidades, destrezas y
actitudes variadas, fundamentadas no sólo en la práctica sino en todo tipo
de propuestas que desarrollen saberes relacionados, y procedimientos que
desde los hábitos saludables den respuesta educativa a un entorno social
cambiante.